Las mujeres que se volvieron cosas

A lo largo de al historia el cuerpo femenino se ha visto como un objeto sexual, desde las más “mínimas” exageraciones en el cuerpo de un personaje de cómic como Wonder Woman, hasta la innecesaria aparición de una mujer en bikini en un comercial de hamburguesas.

Estas acciones llevan muchos años arraigadas en nuestro estilo de vida, podríamos decir incluso, que desde los tiempos antes de los medios masivos, por cuestiones culturales las mujeres ya tenían un “destino”, ser cuerpos de consumo. Con la llegada de los medios masivos estás imágenes invadieron todas y cada una de las áreas de nuestras vidas, siempre poniendo a la mujer al mismo rango o nivel que las cosas, es así como está práctica se fue normalizando y quedó impregnada como moho en las paredes de una casa abandonada.

Lo fatal de la cosificación de la mujer radica en que no es un problemita aislado, sino que es un factor detonante de muchos otros problemas causados por el machismo y la misoginia.

“Además de cosificar a la mujer, en la publicidad sexista se suele utilizar a las féminas en roles estereotipados, donde frecuentemente se la muestra de manera pasiva sometida a los deseos del varón.” (Bernad, 2016) otros problemas como el acoso callejero vienen acompañados de este pensamiento de que las mujeres pueden ser consumidas por el varón cuando este quiera y que la mujer debe aceptarlo porque no es más que un conjunto de partes de un cuerpo que ellos deben admirar, de esta manera los escalones que se han creado a partir de este problema son más y más largos, la pregunta ahora es ¿Seguimos siendo utilizadas las mujeres de esta forma? Se dice que la cosificación se ha ido adaptando al cambio de los medios masivos, con el movimiento feminista actual latente es obvio que las marcas y productos en el marketing han decidido ser cautelosos y las campañas que ahora muestran a las mujeres suelen ser más y más progresivas y menos estereotipadas pero ¿Realmente hemos dejado de lado esta cultura de consumir los cuerpos o simplemente hemos empezado a hacerlo de una manera distinta?. 

Con la llegada del internet y de las redes sociales en específico, todos nos volvimos parte de una comunidad global, las redes sociales tienen su forma única y específica de influir en las masas, son una nueva plataforma de acceso a publicidad masiva, por lo tanto los ideales de belleza creados años atrás también se ven reflejados en nuestras actividades diarias en nuestras app, como mencioné antes, la cultura de ver a las mujeres como objeto se ha ido impregnando silenciosamente y esto no deja exentas a las redes sociales.

Es probable que no notemos estas circunstancias a primera vista, pero existen cuestiones como las modelos en Instagram, chicas con todo lo que se ha dictado que es belleza, estéticamente perfectas, mostrando un producto que se les ha sido patrocinado, comienza otra forma de vender a través del cuerpo femenino y utilizándolo como señuelo para que los seguidores de estas personas se conviertan también en consumidores del producto, de ninguna manera se pretende señalar a las mujeres que realizan estás acciones, más bien reflexionar y cuestionar la empresas y consumidores que siguen pasando por alto los estragos que ocasionan y que pierden de vista que la cultura machista puede estar en cualquier cosa incluso por más insignificante y mínima que nos parezca.

Cuando dejemos de ver a las mujeres como objetos que pueden ser utilizados para vender, comenzaremos a tener un trato justo y equitativo de verdad.

by Darcy ❤

Publicado por jhossgonzalez

Quiero libertad para todos quienes la buscan limpiamente y con amor

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